Históricamente, Colombia y la mayoría de países latinoamericanos tuvieron economías de sector primario. Es decir, hemos sido productores y exportadores de materias primas agrícolas, ganaderas y mineras.
Los procesos de industrialización aparecieron a comienzos del siglo XX en la región. Esto permitió que no sólo se exportaran materias primas, sino también productos manufacturados. De la mano de este avance, se mejoró el sistema de transporte público (férreo, terrestre y aéreo) que garantizaba el traslado de las mercancías.
Para que estos adelantos fueran posibles se introdujeron modelos económicos parecidos, pero con rasgos particulares en cada país, de acuerdo con las condiciones sociales específicas de la región.
Una de las estrategias que se pusieron en marcha para desarrollar industrias fue el endeudamiento económico y comercial con las grandes economías mundiales. Este tipo de relación económica fue denominada por muchos pensadores y estudiosos latinoamericanos como “Teoría de la Dependencia”.
Esta teoría surgió en Brasil al calor del golpe militar que derrocó al gobierno constitucional de Joao Goulart en 1964. Más tarde se sistematizó en Chile debido al triunfo del movimiento popular y la instalación en el gobierno de la Unidad Popular en 1970.
En Colombia, estas ideas tuvieron repercusiones en el accionar de grupos opositores a los gobiernos de Misael Pastrana y Alfonso López Michelsen. En estas administraciones, el modelo de endeudamiento económico con Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional se hizo más creciente.
El desarrollo del comercio en Colombia muestra la búsqueda de condiciones más favorables para el sector y para mejorar la posición del país en el hemisferio aumentando las exportaciones nacionales. En los últimos años, el desarrollo del comercio en Colombia implicó una política comercial de acuerdos bilaterales con Estados Unidos que incluyó la eliminación de aranceles y barreras técnicas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario